Pierre Fauchard fue un
destacado médico francés, a quien se reconoce como el "padre de la
odontología moderna".
Nació en Saint-Denis-de-Gastines
(Francia) en 1678.
Ingresó en la Marina Real
Francesa a los 15 años (1693) e influenciado por el cirujano principal Alexander
Poteleret, experto en odontología y enfermedades bucales, se comenzó a formar
como cirujano militar, ya que, en los viajes, los marineros sufrían muchas
enfermedades bucodentales. Llegó a ser médico de combate.
Una vez que Fauchard deja la
Marina, durante algunos años se establece en Angers, donde practica la medicina
en el hospital de la Universidad de Angers. Allí, Fauchard comienza gran parte
del trabajo revolucionario por el cual es reconocido en la actualidad, siendo
un pionero de la cirugía oral y maxilofacial científica.
A pesar de las limitaciones
que representan los instrumentos de cirugía primitivos de fines del siglo XVII
y comienzos del siglo XVIII, Fauchard era considerado un cirujano muy hábil por
muchos de sus compañeros en el Hospital de la Universidad de Angers. Fauchard
realizó sorprendentes desarrollos de instrumentos odontológicos, a menudo adaptando
herramientas de los relojeros, joyeros y hasta barberos, para utilizarlas en la
odontología.
A menudo Fauchard se
describía a sí mismo como un "dentista cirujano" un término muy raro
en esa época ya que los dentistas en el siglo XVII por lo general extraían los
dientes podridos en vez de tratarlos.
Entre 1716 y 1718, el
prestigio de Fauchard fue en aumento. Durante esta época pasa largas temporadas
lejos de su hogar estudiando y compartiendo sus conocimientos con otros
cirujanos por toda Francia. En 1718, se mudó a París.
Fauchard inventó el empaste
dental como un tratamiento para las caries. Afirmó que los ácidos derivados del
azúcar como por ejemplo el ácido tartárico son los responsables de las caries,
y también sugirió que los tumores que rodean a los dientes en la encía, pueden
aparecer en las etapas finales de la podredumbre de los dientes.

Fauchard investigó con gran
detalle la patología oral, citando numerosas historias clínicas y el
tratamiento que había recomendado. Los problemas de la dentición le interesaron
de gran manera y subrayó la importancia de retener la dentición primaria hasta
que llega el momento en que se cae.
Habló de la reimplantación
de dientes arrancados y del trasplante de dientes de un individuo a otro,
anticipándose en cerca de cuarenta años al trabajo de John Junter.

Dedicó especial atención a
la odontología protésica y describió cómo construir puentes individuales además
de prótesis parciales y completas. Aconsejó usar para las prótesis tanto
dientes humanos como dientes tallados de marfil y diseñó métodos para retener
en su sitio dentaduras superiores e inferiores, uniéndolas mediante láminas de
acero o muelles en espiral.
Su trabajo como pionero en
colorear y esmaltar las bases de las dentaduras para simular las encías
naturales inspiró a los que le siguieron en la confección de prótesis postizas
que parecieran más reales y fueran cómodas de llevar.

Además, dotó al gabinete del
dentista de una nueva dignidad y lo decoró, insistiendo en que el paciente, en
vez de sentarse en el suelo con el dentista de pie junto a él, se sentase en un
sillón que fuese sólido y firme, adecuado y confortable, cuyo respaldo debía de
ser de pelo de caballo, o con una almohada blanda más o menos levantada, según
la estatura del paciente.
Separó con eficacia la odontología
del campo de la cirugía y, sobre todo, del oficio de los
sacamuelas.
Fue Fauchard quien creó el
término de cirujano dentista y cambió el rumbo de la odontología.
Obtuvo una gran fama y
respeto durante su vida.
Su trabajo ejerció una
importante influencia en otros médicos. Sus ideas sirvieron de base a los
numerosos avances que más adelante se producirían en la práctica dental.
En la época de Fauchard era
costumbre que los profesionales de cualquiera de las artes terapéuticas
guardaran sus conocimientos y habilidades. Pero Fauchard, despreciando esto y
aunque ello significara el detrimento de sus propias ganancias, hizo públicos
sus métodos.
Durante su estancia en
París, Pierre notó que muchas bibliotecas médicas no tenían buenos libros de
texto sobre odontología y que era preciso disponer de un libro de enseñanza
enciclopédico sobre la cirugía bucal, por lo cual decidió escribir un tratado
odontológico profesional basado en su experiencia.
Durante muchos meses
Fauchard juntó tantos libros sobre medicina como le fue posible, entrevistó a
los muchos dentistas que había conocido, y revisó sus diarios personales de sus
años en Angers para escribir su manual.

En su gran libro cubrió el
campo completo de la odontología y muchas de las ideas y procedimientos que
aconsejó o describió siguen vigentes hoy en día.
En su libro describe la
anatomía y funciones orales básicas, signos y síntomas de la patología bucal,
métodos operativos para extraer dientes con caries y reparar dientes,
enfermedades periodontales, ortodoncia, reemplazo de dientes faltantes, y
trasplante de dientes.
Ilustró su libro con
excelentes dibujos de los instrumentos que diseñó, las prótesis fabricadas y de
sus aparatos protésicos.
Se dice que su libro fue el
primero en mostrar una descripción completa científica de la odontología. La
obra de Fauchard fue continuada por otros que expandieron el conocimiento de la
profesión a través de Europa.
Fauchard falleció en París (Francia)
el 22 de marzo de 1761, a los 83 años.
BIBLIOGRAFÍA
Información:
§ Wikipedia.
§ imbiomed.com
§ advicebase.net
§ eeever.com
Imágenes:
§ alchetron.com
§ upload.wikimedia.org
§ clinicadentalimagen.com
§ dentonet.pl